Buenos días, días buenos

Besos y abrazos desde las proximidades de mi ser. Me siento especialmente cerca de mí en estos días. Una compañía que celebro. Se ha atenuado la distancia conmigo mismo que me tenía constantemente exasperado y tenso. Creo que puedo tratarme a mí mismo con el cariño con que trato a los gatos que me rodean y, aunque parece toda una estupidez, es un paso de gigantes en la felicidad cotidiana y diaria sobrellevanza de los días.

Alabados sean los dioses lares, cercanos y domésticos, sin pretensiones de ser venerados en grandes templos.

Comentarios

  1. Qué bueno. Brindaremos por ello, como buenos papirómanos.

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  2. Alabados sean, querido amigo, celebro tu reencuentro y la felicidad que te proporciona como si fuera propia.

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