Miedo
Miedo Abierta en canal, desnuda y vacía, como el cerdo que cuelga de un gancho en el mercado Sin corazón ni tripas, con el costillar expuesto a la pericia de los carniceros Esperando a que un baño de sal cure mi carne muerta Créeme, a veces, incluso, siento el aliento helado del matarife en mi cuello

Puntualizo que, de no seguir vivo, también.
ResponderEliminarCierto
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